
Y cuando tu cigarro se consuma sin parar siempre mi voz vas a escuchar, y ahí te vas a decir que hay que saber cuando parar...
.
.
.
Volutas de humo que flotan alrededor de mi cuerpo
Con que simpleza se desintegran en cuanto las toca el viento Conversar, conversar con vos quisiera
Decirte, decirte lo que yo siento...
¿Por qué siempre te necesito cuanto más solo me encuentro?
Éste, éste, tu encanto fatal es lo único que no entiendo
Sabiendo que, poco a poco mi vida estás consumiendo...
Cigarrillo forrado de blanco, el color de la pureza y,
¿Qué llevás en el alma? Lo negro...
¡Cuántos somos los que nos aferramos a tus pitadas profundas
y exhalamos de una vez! (Mientras tragamos tu veneno...).
Apartarte, apartarte yo quisiera... pero sé que no puedo
Porque en cada devenir de esta vida que padecemos
En mi propia cobardía más me aferro a tu maldito veneno...
Te tomé como juguete de purrete y hoy, que sos parte mía
No sabés cuánto me arrepiento
Ya sin vos, ya sin vos no sé vivir porque sos mi compañero
Ese amigo que busqué en la noche solitaria
mientras contemplaba los cielos
Y que hablaba de mis sueños, mis tristezas y alegrías
Mientras vos, poco a poco en mis dedos te consumías
Y así, así me quitaste el aliento, no me dejás respirar
Manchaste todos mis dedos y por dentro
devoraste gran parte de mi cuerpo...
Pero, ¿qué te puedo reprochar? Si fuiste mi compañero...
Y otra vez, otra vez te vuelvo a encender
Y mientras miro tus volutas de humo que envuelven todo mi cuerpo
Te tengo que decir, a mi pesar que seguís siendo mi mejor compañero...
.
[VOLUTAS DE HUMO - Kevin Johansen]